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Lo más raro que verás hoy: SEAT 131 2.0 Supercharged.

written by Héctor Jáñez 17 abril, 2018
Lo más raro que verás hoy: SEAT 131 2.0 Supercharged.

Cuando la diplomacia de nuestras carreteras ascendió a un nuevo nivel de materialización con el Seat 131, no solo fue dicha virtud la definición de tal prodigio. Más deseado incluso que Cybill Shepherd en su excelsa plenitud, se había convertido ya en sus principios, en el sedan por excelencia. Capricho de pocos, fantasía de muchos, si bien sus asientos posteriores pasaron a ser los predilectos de célebres personajes, referentes a la administración pública y política. Contundente aterrizaje el del 131.

Innegables son sus orígenes italianos, aunque ciertamente pudiera recibir algunas pinceladas foráneas, como las mecánicas Perkins o las Sofim, resultantes estas de un consorcio franco-italiano en la primera mitad de los 70. Sabiendo esto, y aunque en sus capós reposase la rúbrica española, es de justicia atribuir gran parte de sus prestaciones a sus orígenes, si bien en aquellas, Fiat era el principal socio tecnológico de Seat, albergando además en sus haciendas el 37% del accionariado de esta. Sin embargo, las prácticas de Seat al margen de Fiat eran un secreto a voces, y para el caso, nuestra falta de liquidez no estaba reñida con la inventiva, ni mucho menos con la iniciativa. Gracias a ello, hoy podemos tratar con rarezas como la aquí presente.

motor 131 volumetrico

Hablamos del Seat 131 con más vigor en España, y hablamos de dos unidades. Partiendo del motor de 2.0 litros con 113 cv, el propio que definía a la versión 2000 TC y que compartía ADN con la versión Diplomatic, para 1982 Seat decidía sazonar un ya de por sí enérgico agregado con todo un supercharged¹. Es curioso pero, estas unidades, condenadas perpetuamente a no conocer la luz del sol, se convirtieron tras su gestación, en los automóviles patrios más potentes jamás producidos.

Idénticas eran aquellas dos piezas, confeccionadas ya además en el ya testigo ocaso de la vida comercial del modelo. Definido con un atuendo sin estridencias, si bien presumía de la calandra Diplomatic siendo un patrón 2000 TC, así como de unas llantas coloreadas por un dorado en plena boga.


Una de las unidades fue destinada al servicio de la competición, para terminar en la colección privada de vehículos de la Fundación RACE.


¹Definición inglesa que recibe la sobrealimentación protagonizada por los compresores volumétricos, también conocidos en Latinoamérica por supercargadores.

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La chicha de todo este asunto estaba en un prodigioso aumento de potencial. Nada menos que 27 cv lograba exprimirle Seat al dinámico 2.0 litros italiano. Los 141 cv resultantes, catapultaban al tres volúmenes hasta los 100 Km/h desde parado, en tan solo 8,5 segundos, pudiendo rodar en las lindes de los 200 Km/h.

¿Por qué dos? No se sabe. ¿Con qué fin? Tampoco se puede vaticinar una hipótesis de peso, si bien no eran tiempos de bonanza en casa, menos aún para realizar ensayos comerciales. Quizás simplemente fruto de espiar nuevas soluciones futuras, o simplemente como un objetivo personal, nacieron estas dos excepciones. Una de ellas, destinada a la competición, terminaría bajo el techo de la colección privada de la RACE. La otra, en paradero desconocido, es probable se halle en propiedad de Seat, donde le ejecutaran una escrupulosa restauración para ser expuesta en la famosa nave A-122.

 

Fuente: seatfansclub

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