Home Clásicos Esta es la guía definitiva sobre los Renault 5 más deseados. Diferenciamos a los famosos Turbo.

Esta es la guía definitiva sobre los Renault 5 más deseados. Diferenciamos a los famosos Turbo.

written by Héctor Jáñez 21 noviembre, 2017
Esta es la guía definitiva sobre los Renault 5 más deseados. Diferenciamos a los famosos Turbo.

La historia que envuelve al Renault 5 es cuanto menos sugestiva, algo que junto a su composición lo ha convertido quizás —sin intervalos temporales— en uno de los compactos más laureados de la historia. Pero lo grandioso de este modelo no sólo fue su exponencial éxito comercial, si no su dilatada carrera deportiva. En ella, pudimos ver a un coche con una personalidad múltiple y a cada cual más progresiva. Este importante linaje comenzó con los deseados Copa, los cuales nacieron para sustituir a los veteranos R8 TS en las copas promocionales de la Francia de los 70, hasta llegar al debut de los Turbo 1 en el Grupo 4 de 1979, y que posteriormente se coronaron en el Grupo B. Creo que es interesante hacer un repaso de todas las versiones estrella del idílico compacto francés, porque además de no ser pocas precisamente, en muchos casos nos llevan a la confusión. ¡Coge las palomitas y sígueme!

– Renault 5 Copa, también conocido en Francia como Renault 5 Alpine y en Reino Unido como Renault 5 Gordini (1976-1982)

R5 Copa_PubLa necesidad de catapultar una versión deportiva de un compacto del segmento B, era más eventual que nunca para Renault. La aparición de los eminentes GTi, vehículos con una carrocería compacta y ligera que equipaban motores capaces de llegar, e incluso superar los 100 cv, estaban acaparando toda la admiración de un público difícil. Como respuesta, la compañía de Rédélé cumplió su objetivo lanzando la versión francesa Renault 5 Alpine, la cual llegaba a España a finales de 1976 para ser rebautizada por FASA como el Copa. Un apelativo que motivó la deferencia por las exitosas copas de promoción que el fabricante francés venía organizando en España en los últimos años.

Su motor Cléon-Fonte de 1,4 litros rendía 93 cv a 6.400 rpm, montaba un cigüeñal de 5 apoyos, la caja de cambios con 5 velocidades del Renault 16 TX y se alimentaba mediante un carburador WEBER 32 DIR 58T que heredaba de los Alpine A-110. Estéticamente, se diferenciaban por un prominente paragolpes delantero de color negro, y un capó que también venía revestido con el mismo color de tonalidad mate. Sólo se fabricó en tres colores, entre los que destaca la escasa tirada inicial que se distribuyó en color naranja. Posteriormente, la producción continuó dominada por el amarillo y el blanco que son los más “habituales” de encontrar. El ancho de sus llantas terminaba por cerrar aquel toque de distinción, con neumáticos de 155/70 R13.

– Renault 5 Copa Turbo / Renault 5 Alpine Turbo en Francia (1982-1984)

renault_5-alpine-turbo-1982-84_r6Este fue el modelo que desató aquel famoso mito que aún nos castiga.. “Me saltó el turbo al reducir” Creo que a estas alturas no hace falta decir que aquello fue una fábula indebidamente alimentada en situaciones que hoy simplificamos como “barras de bar”, de manera que mejor vayamos al grano.


El turbocompresor Garrett T3 fue un fiel componente del Renault 5 Turbo durante toda su carrera deportiva. Tanto en los Copa Turbo, como en los Turbo 1 y 2, estuvo presente.


Tras el éxito del Copa Renault decide enfocar el R-5 a la competición, y para ello ¿que mejor que recurrir a la sobrealimentación de su ya prolífico 1,4 litros? Gracias a un turbo Garrett T3 la potencia pasaba de 93 a 110 cv, en un conjunto que desató especial pasión y controversia a partes iguales. Mantenía su alimentación a través del carburador de doble cuerpo y su estética marcaba algunas diferencias a través de unas nuevas llantas de aluminio tipo turbina de 13 pulgadas y distintos anagramas en su carrocería que rezaban la palabra mágica Turbo. Se eliminaba el capó de color negro y la carta de colores se ceñía al rojo, el negro y el blanco.

– Renault 5 Turbo 1 (1980-1982)

RENAULT-5-Turbo-2078_17Culo gordo, tracción trasera y un motor colocado en posición central trasera, son los atributos a destacar cuando hablemos de este portento. Su producción se situaba entre la transición del Copa y el Copa Turbo, y su carrocería sufría importantes transformaciones debido a la ubicación de su motor en la parte posterior.


Sin duda, los Renault 5 Turbo 1 son los más exclusivos y cotizados. Su distintivo interior y el uso del aluminio para sus puertas y su capó, fueron características de las que el Turbo 2 ya no pudo presumir.


A pesar de que se barajaron opciones como el V6 del Renault 30 o el 2,0 litros del Renault 20 TS, el 5 Turbo termino por conservar el original Cléon-Fonte de 1397cc, esta vez alimentado mediante un novísimo sistema de inyección mecánica K-Jetronic por cortesía de Bosch. La potencia ascendía a 160 cv, incorporaba frenos de disco en ambos ejes y se erigía sobre una carrocería modificada por el jefe de diseño del grupo Bertone, Marcello Gandini. Siguiendo la misma dinámica, el diseño interior corrió por cuenta de la empresa italiana, siendo sus diez relojes individuales una de las características más distintivas, junto a un colorido ambiente interior dominado por el rojo y el azul. Los paragolpes conjuntaban con el color de la carrocería, aunque en una tonalidad diferente.

– Renault 5 Turbo 2 (1982-1986)

renault-r5-turbo2-1-4-63700Aparecía a finales de 1982 sin apenas cambios estéticos que lo diferenciaran de su predecesor, a excepción de las inscripciones de sus puertas y el anagrama del portón trasero que rezaba Turbo 2. Es quizás el color negro de sus paragolpes su rasgo más diferencial a simple vista. El modelo volvía a heredar el diseño interior de los Renault 5 Alpine y sus puertas y capó retomaron el compuesto de acero. Su evolución le permitió introducirse de lleno en el Grupo B, y gracias a su sensacional rendimiento nacieron exclusivísimas variantes como el Cévennes, un carreras-cliente de 200 cv cuyo apellido derivó de la victoria de Jean Ragnotti y su 5 Turbo en el rallye des Cévennes.

– Renault 5 Tour de Corse (1980)

renault-5-turbo-001Esta bestia de 220 cv a 6.800 rpm fue concebido en exclusiva para destrozar las pistas de rallye. Su nacimiento es anterior al Cévennes y se diferencia por unos curiosos intermitentes delanteros en posición vertical, y por sus enormes luces antiniebla integradas en su paragolpes. Mientras el Cévennes había dominado el rallye de Montecarlo de 1981 y el Tour de Corse de 1982, esta vez el modelo estaba listo para popularizarse en la máxima categoría batallando con los Grupo B. Así nacía en 1983 el Renault 5 Tour de Corse, un 1,4 litros capaz de llegar a los 220 cv de potencia.

A no ser que seas un importante jeque que reside en Dubái o el último fichaje del FC Barcelona, hacerse con una de estas unidades es algo utópico para los mortales comunes. Solamente se produjeron 20 unidades numeradas en su versión de fábrica y sus precios divagan en lo más alto de la estratosfera.

– Renault 5 Maxi Turbo (1984)

maxresdefaultEl máximo exponente de los R-5 y la cúspide de los culo gordo. Su cilindrada ascendía hasta 1,5 litros en consecuencia de un aumento del diámetro de sus pistones y además, presumía de una carrera más larga para un nuevo bloque y cigüeñal. La inyección mecánica K-Jetronic pasó a incorporar un regulador electrónico, y su inseparable turbocompresor Garret T3 fue sustituido por un T3/T4 regulable por el piloto desde el interior. El equipo de sobrealimentación le permitía  alcanzar una presión de hasta 2,85 bares, por supuesto en colaboración con un nuevo intercooler aire/agua sobredimensionado. El bastidor fue completamente reformado a través de un nuevo equipo de frenos con discos ventilados, nuevas suspensiones y un diferencial de disco autoblocante.

Su carrocería volvía a hacer uso del aluminio para las puertas y el techo, mientras que las aletas, los paragolpes, el portón trasero y los carenados inferiores fueron tejidos con un compuesto de Kevlar-carbono. Sus aletas delanteras se pronunciaron con más fuerza y las luces supletorias de su frontal pasaron a integrarse completamente en el paragolpes en lugar de ir colgadas como en los modelos Turbo tradicionales. Un segundo juego de focos irrumpía de forma inamovible en su calandra delantera; era el frontal más agresivo visto en un Renault 5. En su zaga, un alerón  que se fusionaba a una protuberancia en su portón trasero le procuraba un culo aún más ancho.


El Maxi Turbo no es solo uno de los Renault 5 más impresionantes, si no que es uno de los grandes orgullos de Renault Sport. Sus 350 cv para tan sólo una carrocería de 905 Kg, justifican cualquier adulación por exagerada que sea. 


– Renault Super 5 GT Turbo Fase 1 (1985-1987)

renault-super5-gt-turbo-124La experiencia que Renault venía acumulando en lo que a motores turbo se refiere, le estaba procurando un éxito que lo posicionaba incluso como uno de los referentes en mecánicas sobrealimentadas alistadas en las distintas disciplinas de competición. 

En el verano de 1985 se puso a la venta el segundo capítulo del exitoso compacto francés. Un coche completamente renovado que además, reaparecía con la mejor relación potencia/prestación/precio con su motor de 115 cv. Para esta nueva generación se escogió un turbocompresor Garrett T2 refrigerado por aceite y un carburador SOLEX 32 DIS. Su calandra con cuatro divisiones verticales y el rombo situado en el centro es uno de los rasgos más distintivos de esta primera fase.

– Renault Super 5 GT Turbo Fase 2 (1987-1991)

1985_renault_5_gt_turbo_3_0En 1987, el bloque de 1,4 litros pasa a ofrecer 120 cv, manteniendo el turbocompresor Garrett T2, esta vez con refrigeración por agua —alargando de forma notable la durabilidad del mismo— más la suma de un intercooler. Su carrocería equipaba llantas de aleación de nueva factura y las bandas inferiores de sus laterales representaban la versión mediante un vinilo con el sobrenombre GT Turbo. En su frontal, una nueva parrilla desplazaba el rombo hacia el extremo izquierdo, mientras que su interior pasó a ofrecer un nuevo diseño del salpicadero.


No existió la versión Copa del Super 5. El uso del anagrama Copa en algunas unidades fue una enigmática e independiente decisión de FASA España.


La aparición del Renault Super 5 Fase 3 no subrayaba ningún cambio significativo, tanto a nivel mecánico como estético. Sólo algunos baladíes como el color de la moqueta y nuevos diseños para la tapicería, marcaban la diferencia con respecto a su predecesor. El aterrizaje del Renault Clio 16v a principio de los años 90, prácticamente obligó a un relevo generacional que bien podría haberse pospuesto sin ningún tipo de efecto negativo para las ventas del pequeño Renault Super 5. Fue el fin de una leyenda cuya llama sigue en pleno brillo, y cuyo sucesor aún sobrevive a nuestros días siendo además el líder de ventas de la compañía francesa.

 

Imágenes vía: rmsothebys.com

 

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