Home Competición 1000 Km De Spa-Francorchamps 1985. La terrible marcha de Stefan Bellof.

1000 Km De Spa-Francorchamps 1985. La terrible marcha de Stefan Bellof.

written by Héctor Jáñez 22 marzo, 2021
1000 Km De Spa-Francorchamps 1985. La terrible marcha de Stefan Bellof.

 

A principios de los años 80, los principales cimientos de las carreras alemanas empezaban a vacilar. Los eventos nacionales venían sufriendo una reducción de asistencia drástica, y Georg Loos, acababa de vender su último Porsche 935 en Australia. Es entonces cuando aparece Stefan Bellof.

El joven piloto de Giessen, fugazmente se convirtió en un nombre de leyenda, liberando a Alemania del letargo que venía sufriendo en el ámbito del motorsport. Sus proezas a los volantes de diferentes categorías, hicieron de él un referente para muchas de las celebridades venideras, como Michael Schumacher. Conocido en su gran mayoría por haber batido el récord de Nürburgring Nordschleife, obtuvo otros logros importantes, como el Campeonato Mundial de Sportcar de 1984, o el Campeonato Alemán DRM, basados en el reglamento del Grupo C. De forma paralela, Bellof estuvo corriendo en la Fórmula 1 para el equipo Tyrrel, cuando entonces se aseveró, tanto en los medios de comunicación de la época como por parte de algunas figuras influyentes de la categoría, que sería el nuevo campeón del mundo.

 

 

El 1 de septiembre de 1985 fue un mal día para el mundo de la competición. Se celebraba el famoso evento de 1000 Km en el trazado belga de Spa-Francorchamps. Era la séptima carrera de la temporada y Stefan Bellof había intervenido en cuatro de ellas. La pole había sido para el Lancia LC2 de Mauro Baldi, Bob Wollek y Ricardo Patrese, mientras que Bellof partía de la tercera posición con un Porsche 956 gestionado por el equipo Brun Motorsport.

Al parecer, aquel día Stefan Bellof no tenía buenas vibraciones, le atenazaba una extraña sensación y correr en Spa no le apetecía especialmente. No hacía ni siquiera un mes del fallecimiento del piloto alemán Manfred Winkelhock, en Mosport Park, Canadá. El hermano del célebre piloto Smokin’ Jo (Joachim Winkelhock), perdió la vida al salirse en la segunda curva del circuito con su Porsche 962 oficial, mientras disputaba la prueba anterior del campeonato. Era un día extraño para Bellof, de intranquilidad, tanto, que incluso su compañero de equipo Thierry Boutsen, tuvo que acudir a recogerlo porque el coche que debía llevarle al trazado belga había sufrido una avería.

 


En el gran premio de Mónaco de 1984, Stefan Bellof logró toda una proeza remontando bajo un intenso diluvio, nada menos que 17 posiciones. Cabe destacar que además lo hizo a bordo de un vetusto Tyrrel con motor atmosférico.


 

 

La carrera se desarrolló teóricamente bien hasta la vuelta 78. Stefan Bellof releva a su compañero Thierry Boutsen en el pit lane, y tras su salida, el Porsche de Jochen Mass, que también acababa de ser relevado por Jacky Ickx, comienza a ser más rápido. Por poco tiempo. Ickx conducía un nuevo Porsche 962 C gestionado por el equipo oficial Rothmans. Éste le otorgaba un rendimiento más optimizado, especialmente pronunciado en las rectas de Spa. Por el contrario, la unidad 956 de Bellof (una versión pretérita a la de Jacky Ickx) contaba con unas especificaciones muy depuradas para el paso por curva, y así se lo estaba haciendo saber a su rival. Durante tres intensas vueltas, Bellof instigó las luces traseras del piloto belga. Jacky Ickx no parecía tener intención de facilitarle el adelantamiento, y por ello, fue apercibido por los comisarios con la bandera azul. Ickx no parece percatarse de la bandera, o bien la obvia. Solo él sabe lo que pasó aquel día. Los dos pilotos alcanzan el sector protagonizado por la famosa Eau Rouge, una de las curvas en la que más accidentes se han visto en las últimas décadas. Stefan prepara una maniobra casi imposible, haciéndose hacia el lado izquierdo para rebasar a Ickx por la próxima curva derecha ascendente de la colina, denominada Raidillon. Durante la maniobra, la parte frontal derecha del coche de Bellof contacta con la parte trasera derecha del coche de Ickx, provocando el desastre. Jacky Ickx pierde el control del coche y termina estrellando su parte trasera contra la barrera de seguridad. El coche de Stefan Bellof sufre peor suerte y alcanza la barrera con la parte frontal. A los pocos segundos del impacto, el Porsche de Stefan Bellof comienza a arder, mientras, el equipo de seguridad se moviliza para extinguir el fuego. Jacky Ickx, que había salido del coche por su propio pie sin ningún daño aparente, colabora en consonancia con el equipo de seguridad para tratar de sacar a Bellof de los escombros del Porsche, aún humenates. Fueron 10 minutos fatídicos, hasta que los médicos lograron extraer el cuerpo del piloto del amasijo de hierros en que se había convertido aquel Porsche 956. Escasos minutos después, Stefan Bellof fue declarado muerto en las instalaciones médicas de la pista. Había sufrido lesiones internas graves y certificaron que había fallecido en el acto.

 

 


El Porsche 956 B de Brun Motorsport contaba con un motor Flat-Six turbo de 2.6 litros, directamente derivado de los Porsche 935 del Grupo 5.


 

La organización de la carrera acortó la misma en 150 Km por respeto a la víctima que se había cobrado el evento. En un periodo de menos de tres semanas, habían fallecido dos grandes nombres del automovilísmo alemán. Irónicamente, ambos habían fallecido a bordo de un Porsche Grupo C, y lo habían hecho en dos eventos sucesivos del mismo campeonato. La cámara onboard que Jacky Ickx incorporaba en su coche, pudo registrar parte del accidente. Incluso después del impacto, la cámara siguió funcionando y captó los terribles restos calcinados del vehículo pilotado por Stefan Bellof. Por respeto al piloto y a sus familiares, no he querido utilizar imágenes del siniestro para este artículo. Hay tomas realmente impactantes. Tras el accidente, el Porsche 956 fue retirado oficialmente de la competición a principios de 1986, si bien muchos de los equipos privados comenzaron a poner en tela de juicio su seguridad. Además, los equipos oficiales tomaron represalias para que sus pilotos estrella no participaran en ninguna carrera extraoficial fuera de temporada.

El 1 de septiembre de 1985, Stefan Bellof se convirtió en leyenda. Fue sin lugar a dudas uno de los pilotos con mayor progresión, y cuyo talento, más expectativas prometió en los últimos tiempos. Su estilo de pilotaje, muy agresivo, le hizo destacar por encima de pilotos mucho más veteranos y con más experiencia. El propio Michael Schumacher, declaró en 2007, que Bellof fue una de las inspiraciones de su infancia. Hay quien llegó a decir que le faltaba cierta madurez de conducción, pero el talento estaba ahí, siendo el hombre que consiguió volver a elevar los estandartes del motorsport alemán.

 

 

 

Fuente de las imágenes: Desconocido.

Contacto: docecilindros@gmail.com

También te puede interesar