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Proyecto 75: Por Davide Cironi.

written by Héctor Jáñez 27 noviembre, 2020
Proyecto 75: Por Davide Cironi.

Como especial apasionado de los coches italianos, hace tiempo que me enfrasqué en las grandes aventuras que ofrecían los textos de Davide Cironi. Este petrolhead italiano es el fundador de la web Drive Experience, dedicada especialmente al análisis de los vehículos italianos que han alcanzado un estatus de leyenda. Pronto comencé a sentir adicción por sus vídeos, a raíz de un breve spot en el que publicitaba el hallazgo del Alfa Romeo 155 GTA, el Santo Grial del automovilismo italiano, con una sola unidad fabricada en todo el mundo. Después de aquello, fueron mil y una noches consumiendo material de Cironi. Hoy quiero dedicarle este artículo para mostraros a vosotros, mis lectores, el gran trabajo que realiza este apasionado del automóvil, junto con el resto del equipo de Drive Experience.

 


Davide Cironi vendió su preciado GT junior para invertir todo lo que tenía en Drive Experience. Hoy en día tiene el canal número 1 de coches italianos y es un gran exponente de célebres publicaciones como Petrolicious.


 

 

Como muchos sabréis, el Alfa Romeo 75 irrevocablemente forma parte de mi garaje ideal. Dicho esto, es fácil imaginar el entusiasmo que sentí cuando vi esta serie creada por Cironi, cuyo argumento era el de rescatar de las garras del abandono una preciosa unidad 75. El capítulo final de Juego de Tronos quedó a un nivel risible comparado con esto.

El Project 75 es una serie de 7 capítulos en los que Cironi rescata de un gallinero un precioso Alfa Romeo 75, que se encontraba en un estado de abandono que se prolonga en 20 años nada menos. Se trata de un 2.0 Carburatori, una deliciosa versión de calle que se manifestó con el motor Bialbero que previamente había surgido del talento de Giuseppe Busso. En efecto; el maestro turinés no solo fue artífice de los canonizados V6, si no que también diseño magníficos motores de cuatro cilindros y doble árbol. Se trataba de un planteamiento muy similar al de Lampredi, a diferencia de que éste fue construido íntegramente en aleación.

 


El bloque Lampredi fue toda una institución en las carreras. Materializó su máxima expresión en los Grupo B, con los Delta S4. También estuvo presente en el Grupo 5 y Grupo 6, sobre los Lancia Beta Montecarlo Turbo y los Lancia LC1.


 

Festival automobile international 2011 - Vente aux enchères - Moteur Alfa Romeo TZ - 1965 02.jpg

 

El proyecto contaba con un sin fin de patrocinadores, cada uno experto en su materia, proporcionando el soporte y asesoramiento necesarios para que este Setenta y Cinco luciera mejor aún que cuando salió de la fábrica de Arese. Originalmente, el coche vestía un pálido tono gris, pero el precioso color rojo recomendado por Milano AutoClassica, fue un claro acierto, teniendo en cuenta el histórico de la marca. En realidad yo también soy de los que opina que el whisky solo y los Alfa Romeo rojos. Así lo corroboró muy acertado Davide Cironi, alegando que “la vida es demasiado corta para conducir un coche gris

En principio, Cironi barajó la posibilidad de hacer un trasplante mecánico y reconvertir la unidad con otro tipo de Busso: un V6 de 3.0 litros. Sin embargo, el proyecto se presentaba tan emocionante que el equipo optó por el camino difícil y conservar el magnífico Bialbero. Un motor de esas características como protagonista de un proyecto recién abierto, pronto sugiere una lluvia de ideas: itb´s, neumáticos anchos, sistema de escape, personalización de interiores. Y es que Cironi contaba con un séquito de expertos, dispuestos a darlo todo para la resurrección de esta unidad.

 

Como se aprecia en la imagen, el estado original del coche era lamentable. El equipo realizó un trabajo realmente épico.

 

Una vez en quirófano, la carrocería del Alfa 75 se desnudó al completo para comenzar el tratamiento de óxido y demás desperfectos superfluos. Con el proceso de saneamiento en liquidación, el equipo decide abrir el motor para hacer inventario del material y las horas que va a requerir el poner a funcionar el corazón del coche. El estado de estas mecánicas tras 20 años de abandono es toda una incógnita. Por ende, el mecanizado no se hallaba en su mejor momento, pero la decisión era la de mantenerse fiel al proyecto y conservar el bloque original, mediante las labores concretas de Ezio Campoli y Rettifica Pompeo 2000.

 


El coche fue reconstruido desde cero. Pocas restauraciones han sido documentadas con tanto lujo de detalle.


 

Siguiendo las técnicas artesanas del talento mecánico italiano, el motor fue reconstruido. Se realizaron labores sobre el cigüeñal, se instaló un nuevo kit de bielas forjadas tipo H de Maxpeedingrods, y Colombo & Bariani aportó nuevos árboles de levas con un perfil máximo que obtuvo un reconocido incremento potencial. Dicho esto, una vez ascendido el régimen del motor, ahora sí se podía recurrir a las ITB´s para obtener el máximo partido al conjunto. Con los carburadores apunto y la llave en el contacto, el celestial ronroneo que se conjuga tanto en el vano motor, como en la parte posterior del coche, es digno de todo el disfrute, aunque sea mediante audiovisuales. Llegados a este punto: tras verificar, comprobar fricciones y tolerancias, las labores de trabajo en el motor estaban al borde de concluir.

 

 

El siguiente paso fue comprobar la transmisión, un mal endémico de los Alfa 75, si bien las cajas de fábrica nunca llegaron a ser muy agradables al tacto y además, ofrecían una relación demasiado larga junto a una sincronización muy débil. Se instala un diferencial autoblocante (la versión 2.0 carburada no lo montaba de serie) notablemente mejorado por Bacci Transmisiones mecánicas, previamente basado en la versión 1.8 Turbo. Esto supuso una pieza fundamental para sentar cierta calidad de rodadura en el conjunto, ya que debido al creciente potencial y a la violencia con la que el motor cobró vida, lo más probable es que en carretera el coche se manifestara bastante inestable.

No quiero entrar en más detalles técnicos, como su equipo de frenos, su calzado o sus interiores. El trabajo realizado es infinito y admirable, de manera que más o menos resumido, lo ideal es que vayas al canal de Davide Cironi e inicies la serie. No pararás hasta llegar al último capítulo. Para ayudaros con el idioma, ya que obviamente hablan en italiano, podéis ayudaros de los subtitulos, optando bien por el inglés o si no, en el propio italiano, que a trompicones es más o menos comprensible.

 

 

Como bien afirma el petrolhead italiano, estos milagros solo pueden darse en talleres de la vieja escuela, con gente de la vieja escuela. Amantes del automóvil en su estado más puro. Amantes de la belleza del arte. Este tipo de obras maestras solo se dan en lugares hechizados por un pasado perpetuo, adornados por calendarios de chicas desnudas y revueltos con herramientas curtidas a base de miles de horas.

 

 

 

Fuente: Drive Experience.

Canal de YouTube: Davide Cironi.

Agradecer a Davide Cironi y su equipo el ofrecernos este fantástico material y el gran trabajo audiovisual realizado. Esto son documentos que jamás se olvidan.

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