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¿Por qué el Ferrari F355 Berlinetta?

written by Héctor Jáñez 31 octubre, 2017
¿Por qué el Ferrari F355 Berlinetta?

¿Por qué precisamente este Ferrari de tantos, es uno de los más valorados en esta casa?

Primero, porque teniendo en cuenta el amplio historial del Cavallino, junto con el 288 GTO, el F355 Berlinetta es mi Ferrari favorito desde que aterrizó en el mercado de 1994. Y segundo, porque es un modelo que a la postre, es pionero, o mejor dicho, rompedor de muchos aspectos que conciernen tanto a Ferrari como a otros deportivos de élite en general. Hoy quiero compartir con todos vosotros muchos de esos aspectos que, sin mayores preámbulos han sido redirigidos a la magia. Una magia que sólo se manufactura en Maranello.

Ferrari-355-berlinetta-15.x43795– Una obra maestra.

El Ferrari que ves sobre estas líneas, no es ni mucho menos un prodigio de la velocidad en lo que a su categoría se refiere, claro está. Pero en mi opinión, su motor V8 de 3,5 litros está arropado por una mística, que rompe con los principios de muchos de sus camaradas Cavallinos. Si precisamente los motores son el epicentro en el que se forma todo Ferrari, este en concreto vocifera de un modo único y solemne. No sólo es su bramar lo que lo hace tan especial, que también, pero es que este 8 cilindros italiano de 380 cv, es un artilugio que ya de primeras nos ofrece 109 cv por litro, superando incluso al invencible McLaren F1 que ofrecía 103 cv por litro. Es todo un aparato para gente con estilo.

Después de que a principios de los 90 los 348 se labraran cierta fama entre la prensa, y no precisamente buena, el F355, antes de nacer incluso, cargaba con una presión y una responsabilidad enorme. No obstante, tras su lanzamiento estuvo más que a la altura de la reivindicación exigida, y se puede decir que gran parte de su ADN procede de la extensa experiencia adquirida por la marca en la Fórmula 1. Sus 1300 horas en el túnel de viento le avalan. Este es un Ferrari con una concepción tan perfecta, que sus formas, sumadas a unos bajos completamente carenados, proporcionan un efecto suelo tan eficiente que ni siquiera fue necesario sumarle ningún tipo de alerón a su carrocería. 

Ferrari-355-berlinetta-4.x43795– Avanzado en tecnología punta.

Hay que tener muy presente cada parte y cada proceso que concierne a la gestación de esta obra de arte, para darnos cuenta de cosas como que, sus evolucionadas culatas de 5 válvulas por cilindro, sus pistones compuestos de aluminio forjado o sus bielas moldeadas con TC4, –una aleación de titanio alfa-beta de alta resistencia– son sólo un ápice de una composición casi de otro mundo. Y no sólo eso. Esta Berlinetta tuvo al mismísimo Michael Schumacher como uno de los partícipes más activos en el desarrollo de su transmisión. Y como buen profeta tecnológico, a partir de 1997 el super deportivo también se ofreció con un cambio automático el cual, ya permitía su gestión mediante levas ancladas en el volante. Un concepto que hace apenas una década algunos fabricantes pretendían vendernos como primicia. Dicho esto, también hay que apuntar que son sin duda las unidades con cambio manual las más deseadas del mercado, y entre ellas, las equipadas con el sistema de inyección Bosch Motronic M5.2 instaurado a partir de 1996. Estas se ofrecían con doble caudalimetro, –uno por bancada– colaborando así con una mejor respiración para el V8.


Para hacernos una idea del potencial de este V8, un F50 con su V12 de 4,7 litros, ofrece 110 cv por litro. Solamente 1 cv más que nuestro protagonista.


– Evolutivo, galano y soberbio.

En algún momento de su vida, Enzo Ferrari dijo una frase que a mí personalmente me marcó de por vida. Decía algo así como: “Cuando usted compra un Ferrari está pagando por su motor, el resto se lo regalamos” Si vinculamos estas declaraciones de “Il Commendatore” a los interiores de los Ferarri, –más en concreto a los de los 80– cierto es que podemos deducir claramente que el lujo no era precisamente su punto fuerte. Véanse los F40 y compañía.. En 1991, con la llegada de Luca Cordero di Montezemolo a la presidencia de Ferrari, se dio un giro de 360 grados a las prácticas de Maranello en cuanto al diseño y producción de interiores. Que el cuero y otros materiales con cierto nivel, estuvieran disponibles para un comprador que desembolsaba 20 millones de las antiguas pesetas, pasó a ser un deber irrefutable. Así, el F355 Berlinetta fue uno de los Ferrari que rompía con la tradición de los interiores espartanos, y uno de los primeros en beneficiarse de la mentalidad de Montezemolo. El cuero arropaba los paneles de las puertas y cada centímetro de su consola central, mientras que el afortunado que se aposentase en sus extraordinarios baquets, tenía a su disposición elevalunas eléctricos, aire acondicionado o espejos retrovisores con regulación eléctrica, todo ello enclaustrado en una botonera situada en la susodicha consola central.


Rompía con una importante tradición: Contrariando una buena costumbre de la marca, no se utilizó la cilindrada como único argumento para su bautizo. Su motor de 3,5 litros junto a sus 5 válvulas por cilindro, daban nombre a este portento.


Este claro mayorazgo del 348, no sólo evolucionó cumpliendo con los 4,7 segundos en el 0 a 100 Km/h que anunciaban las diferentes pruebas de la época, si no que además fue un modelo que derivó en una variedad de versiones como pocas en los Cavallino.

Durante sus inicios en el año 1994, la Berlinetta se ofrecía con la clásica carrocería coupe a la que se le sumaba una versión con techo desmontable parcialmente, que no era más que un targa al que se le agenciaron las siglas GTS. Justo un año después, en 1995, se presentó el modelo Spider, cuya capota blanda lucía en color negro y como novedad en la historia de Ferrari era de accionamiento eléctrico. Sin llegar al final de ese mismo año, y con modificaciones en varios de los componentes mecánicos que no concernían al propulsor, hacía aparición el F355 Challenge. Este Ferrari era un carreras-cliente destinado a competir en la Ferrari Challenge que ya se había inaugurado anteriormente con el 348. Presentaba modificaciones en el embrague, en su sistema de escape, iba calzado con neumáticos slicks y dotado de otros elementos referentes a su bastidor y a una seguridad con vistas a circuito. El summun del modelo llegó en 1997, cuando todas las carrocerías podían optar a una caja de cambios secuencial que permitía su gestión mediante levas ajustadas al volante. El tecnológico sistema fue trasladado directamente de los monoplazas de la F1 hasta el deportivo italiano, para así justificar su nuevo nombre: 355 F1, suprimiendo la primera F para que no resultara repetitiva.

Ferrari-355-berlinetta-6.x43795Como fan incondicional de la marca, creo que es necesario tener en cuenta este vehículo, quizás como un epílogo de Ferrari; un elemento delimitato que, delineaba la delicada frontera entre el Ferrari clásico y el Ferrari del siglo XXI. Sus 380 cv hacen de su V8 una pequeña y puntiaguda bomba capaz de subir y girar a unos límites que se manifiestan como el celestial canto del cisne del que quizás, a día de hoy, sea el último Ferrari clásico.

Es bonito a más no poder, tiene un motor bestial, capaz de producir 109 cv por litro, una aerodinámica sobresaliente abalada por sus 1300 horas en el túnel de viento y unas variantes en opción como pocos Ferrari. Ahora dime que después de leer este artículo, este Ferrari no está un poquito más cerca de ser uno de tus favoritos, si es que no lo era ya.

 

 

 

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