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Datsun, Bob Sharp, Paul Newman.. Más que un equipo de carreras, una gran familia.

written by Héctor Jáñez 1 febrero, 2018
Datsun, Bob Sharp, Paul Newman.. Más que un equipo de carreras, una gran familia.

El largo y cálido verano” o “Marcado por el odio” solo son algunas de las muchas obras por las que el carismático actor y productor Paul Newman ha sido galardonado durante más de seis décadas. Y es que es irrefutable que la suya fue una carrera apoteósica cuanto menos ¿verdad? La cuestión es, que aunque innegablemente el séptimo arte también sea otra de mis pasiones desde niño, esta colocación, aunque en principio no lo parezca, se mantiene extrapolada al mundo del automovilismo. Algunos ya conoceréis la historia y los que no, ahora descubriréis porqué.

Como os decía, la carrera profesional del norteamericano Paul Newman podría ser el oráculo de todo actor. Lo que no fue tan reconocido, y menos aún perdurable al paso del tiempo tras su muerte, fue su talento y su afición por los coches. Más en concreto su activo compromiso con la competición hasta prácticamente sus últimos días. Pero vayamos por partes. Antes de sumergirnos en el carisma de Paul Newman y sus arcanos talentos de pilotaje, es conveniente empezar conociendo la historia de Bob Sharp.

Natural de Vernon, Nueva York, este piloto de carreras disfrutó de una infancia bendecida por un ambiente plagado de aceite y gasolina. Si bien creció en Westport, Connecticut, lugar en el que se asentaba la sede de la Sports Car Club of America o SCCA, sus primeros años vieron pasar periódicamente a joyas del nivel de Porsche, Ferrari, Triumph o Austin. ¿Así cualquiera se hace un fanático de los coches, no? Ese era el día a día de Bob Sharp.

drfgqwPasaron los años, y mientras los más veteranos de su ambiente seguían luciendo a su paso los Jaguar o los sobresalientes Morgan, Sharp se estrenaba con un Ford de 1949 el cual sustituía poco después por un MG TD de 1952. Tras graduarse Bob decidió alistarse en el ejército por un corto periodo de tiempo, y fue durante su regreso cuando empezó a participar en las propias competencias de la SCCA con su nuevo Austin-Healey Sprite Bugeye de 1960. Aquel singular vehículo no solo le sirvió para iniciarse en las carreras, si no que al mismo tiempo era su transporte habitual para desplazarse a la universidad donde se había matriculado. Aquello sí que era un auténtico uno para todo.


Durante los años 70 y 80, los autódromos de todo Norteamérica estuvieron fuertemente coloreados por el blanco, el rojo y el azul de los Datsun que alineaba el Bob Sharp Racing.


Después de ganar cierta experiencia y renombre en citas como Bridgehampton o Lime Rock, Sharp decidía relevar a su Sprite Bugeye por un Lotus 7 de 1963. Aquella transición sirvió como plataforma de paso, o mejor dicho, como un breve paréntesis, que desembocó en la fuerte alianza Datsun/Sharp perdurable en el tiempo durante 35 años nada menos. Bob Sharp había comenzado a trabajar para Paul Bruck, gerente del concesionario P. Bruck & Son asentado en Greenwich, Connecticut, y aunque su puesto era como vendedor su mente siempre estaba funcionando en torno a las carreras. Con una actitud tan definida como la suya, por pura lógica tenía que llegar el día en que a Sharp se le encendiese la bombilla. Sin pensarlo dos veces, durante una conversación privada con su jefe, Bob le propuso comenzar a competir con uno de los Datsun Fairlady 1500 Roadster que entonces tenían a la venta en el concesionario. Bruck concibió aquella propuesta como una buena oportunidad para promocionar tanto a la marca, como el concesionario, así que sin bacilar acepto la oferta de su empleado.

88e991980e373391da0328962f1dfba9.jpgUna alianza de tres décadas y media.

Uno de los Datsun Fairlady roadster de Bruck había sido remozado acorde a su nuevo destino: los circuitos. Así, en 1964, Sharp y aquel infante vehículo conseguían un tercer puesto en la clasificación de la SCCA. Los comienzos habían sido inmejorables, en este caso irrelevantes para Paul Bruck que estaba pasando por un momento antagonista. Los buenos resultados conseguidos por Sharp y el resto del equipo no fueron suficientes para solventar las pérdidas que el concesionario venía sufriendo en los últimos meses, situación que no dejo otra alternativa más que declarar la banca rota a finales de ese mismo año.

Con su elemental Datsun, Sharp había vislumbrado los albores del éxito que, sumado a sus ganas y talento le habían llevado hasta un punto de no retorno. Como aliciente disponía de un dinamismo fuera de las pistas que era parejo o superior al que derramaba sobre ellas. La quiebra del concesionario P. Bruck & Son no le frenó ni un ápice; ni a él ni a su ambición, a pesar de que su único sustento financiero y automovilístico/profesional se había esfumado en cuestión de días. En aquel momento, a sus 24 años de edad, se vio sin trabajo y con un presupuesto de apenas 5.000 dólares. Para aprovechar la coyuntura del mundo del automóvil y de las carreras, hizo una inversión centralizada en el sector; primeramente a través de una estación de servicio paralela a un negocio de vehículos usados. Posteriormente de forma simultánea pasó a dirigir una tienda dedicada a la competición, y gracias a su experiencia comercial y a la labia que le procuraba el propio ansia por seguir involucrado en las carreras, consiguió el apoyo de la dirección de Nissan USA de la costa este. Por fin había encontrado un nuevo patrocinador, y era el propio fabricante nada menos.


La obstinación de Bob Sharp consiguió cerrar uno de los primeros patrocinios de carreras respaldados por un fabricante.


bob-sharp-racing-datsunCuando en 1969 Nissan desvelaba el 240Z, Sharp inmediatamente quedó prendado del nuevo conjunto oriental. El problema es que al ser un producto de reciente facturación las unidades se distribuían con cuentagotas, y Nissan no contaba con ninguna de ellas a mano para satisfacer los obvios e irrefrenables deseos del piloto por poseer uno de esos. Probablemente fue el destino mediante una singular unidad, quien terminó por retribuir los deseos de Sharp. Unidad que, irónicamente, fue abollada por uno de los modelos que posaba junto al coche en el Salón del Automóvil de Toronto. Inmediatamente el vehículo fue retirado del evento, y fue Sharp quien recibió la primera llamada para disponer de la unidad “dañada”.


Un coste reducido, un inmejorable motor de 6 cilindros en línea y 2,4 litros y una calidad general de ensamblaje y bastidor a prueba de bombas, convirtieron al Datsun 240Z en uno de los coches más populares de la SCCA y la IMSA.


La etapa Paul Newman.

Paul Newman y Bob Sharp coincidieron por vez primera casi de casualidad, cuando Jim Haynes, dueño del autódromo de Lime Rock, pidió al piloto que diera una honorable vuelta al circuito a un viejo conocido y su hijo. Aquel conocido resultó ser nada menos que Paul Newman, quien aprovechó la coyuntura del momento para pedirle a Sharp unas clases particulares de conducción con motivo de curtirse como piloto para el rodaje de su último largometraje”Winning. Lo que entonces no sabía Newman es que las carreras son una droga muy adictiva, y que al final el rodaje que aquella película sería la menor de las disculpas para sentarse tras el volante de un coche de carreras.

6139473604_cf73de763f_bEl actor comenzó su etapa como piloto siguiendo la propia estela de Sharp en las carreras de la SCCA, allá por 1972. Newman tenía el talento al volante, aprendía rápido y además era una pieza clave como celebridad para la promoción del equipo y los vehículos de Sharp. El piloto vio la oportunidad perfecta para poner el equipo en manos de Newman, pero este, sorprendentemente declinó la oferta, alegando que Sharp vivía las carreras de una forma obsesivamente intensa. Tomada la decisión el actor decidió seguir corriendo por su cuenta, compró un Datsun 510 al propio equipo de Sharp y los resultados fueron más bien mediocres. Paul Newman se había dado cuenta de que la competición no era una sesión de rodaje, y por el camino consiguió esclarecer el porqué era indispensable la intensa dedicación que Sharp promulgaba en las carreras.


Paul Newman describió su victoria en el SCCA C-Production Championship de Road Atlanta como algo superior a los Premios Oscar.


Una nueva reunión terminó con Newman en la cabina de un Datsun 280ZX Bob Sharp Racing en el año 1978, y esta vez el éxito fue aplastante. Durante esa misma temporada ocupó el segundo puesto de la SCCA C-Production Championship en Road Atlanta, donde un año después no perdonó y se proclamó campeón. Había ganado 15 de las 18 pruebas señaladas en su calendario. Al contrario que pilotos más agresivos como Walter Röhrl o Steve Millen, Newman hacía alarde de una técnica construida sobre la precisión y una sutileza perfectamente administradas gracias a su gran concentración. Se contaron con los dedos de una mano los percances que el actor y piloto sufrió sobre las pistas.

97a2ce1ee108ebd0f1874954400d1a18La alianza iba cogiendo cuerpo cuando una insospechada ruptura entre el piloto Sam Posey y el Sharp Racing colocaba a Newman como relevo para la IMSA GTU, reposición que por otro lado indujo la producción de un nuevo vehículo para la temporada de 1981. Nuevo y flamante, un Z dotado con un importante nivel de performance aterrizaba en el equipo con 700 cv de potencia, aunque en aquella ocasión portaba un V8 de 4,0 litros cuya fiabilidad pasó a un segundo plano con respecto a los veteranos 6l nipones. Los repetidos problemas con la fiabilidad de aquel Z terminaron por promover la mudanza del equipo a la SCCA Trans-Am. Y lo hicieron de forma superlativa, nada menos que con un 280ZX Turbo.

Una vez instaurados en la Trans-Am llegaba la máquina nipona definitiva. El 300ZX que todos ya conocemos y que tantas alegrías ha dado a la competición, sobre todo a manos de Steve Miller. Es durante este periodo que se extrapoló a las carreras otra joven estrella del séptimo arte, aunque esta vez sería más bien una aparición estelar, o como se diría adaptado a su profesión, un papel secundario. Un jóven Tom Cruise y Paul Newman habían hecho buenas migas durante el rodaje de “The Color of Money, gracias mayormente a la afición que ambos compartían por las carreras. Tras tomar la licencia para competir y por mediación de Newman, Tom Cruise consiguió una oportunidad para aparecer de forma limitada durante una de las citas de la SCCA. Sobre la pista, la actuación del actor de Siracusa fue un claro manifiesto de su posterior papel en “Days of Thunder“, donde encarnaba a un joven y talentoso piloto —Cole Trickle— que a pesar de sus habilidades no encontraba la disciplina necesaria que le permitiese consagrar una conducción de nivel. Así mismo era Cruise en la realidad; rápido y habilidoso, pero también demasiado agresivo y precipitado, y eso eran componentes demasiado peligrosos como para mezclarlos con las carreras.


La gente terminó por bromear con el acrónimo de la SCCA, atribuyéndole una nueva extensión que decía algo así como: “See Cruise Crash Again” (Ver a Cruise estrellarse de nuevo).


hqdefault-e1517502640295.jpgDurante esa temporada cinco vehículos del Bob Sharp Racing, cinco nada menos, fueron estrellados y destruidos. La tragedia continuó con el fallecimiento del piloto Jim Fitzgerald en una de las carreras celebradas en San Petersburgo. El equipo comenzó su recuperación cuando Scott Sharp lograba el quinto campeonato GT-1 consecutivo y Newman.. Bueno, el carismático Paul estuvo en activo como piloto hasta 2007, año en el que cargaba con 82 años a sus espaldas nada menos. Su retirada llegó en Watkins Glen, donde compitió por última vez a bordo de un Riley & Scott Corvette GT-1, consiguiendo un cuarto puesto a pesar de que aquel día hacía un calor infernal y su traje de refrigeración había fallado. Solo un año después fallecía el actor y piloto y junto a él su carisma, el cual era merecedor de una mención aparte. Por otro lado, Bob Sharp terminó su carrera prácticamente retomando sus prácticas iniciales: el negocio de venta y distribución de piezas de competición especializadas en Nissan. En cuanto a Tom Cruise.. Bueno.. La historia de Tom y su preponderante relación con la gran pantalla es conocida por todos.

 

Fuente: jansz.orgnasportscar

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