Home Competición 1994 Ford Transit Supervan 3. La golden age de las furgonetas.

1994 Ford Transit Supervan 3. La golden age de las furgonetas.

written by Héctor Jáñez 17 enero, 2018
1994 Ford Transit Supervan 3. La golden age de las furgonetas.

Como vehículo comercial, fue de los más destacados hasta la aparición de las nuevas tecnologías, es decir, fueron casi tres décadas y media sirviendo como la furgoneta europea de tamaño medio por excelencia. Incluso con su condición de tracción trasera, a más de uno le sacó una sonrisa al circular sin carga por algún que otro camino o descampado.. A raíz del nuevo milenio, las furgonetas se convirtieron en vehículos fríos, aburridos y desaliñados, por lo que no está de más recordar que hubo un tiempo en el que, incluso estas furgonetas comerciales, gozaron de la apreciación necesaria como para que alguien interviniese sus cualidades y transfigurara el servicio en deportividad.

Lo de las Transit deportivas ya venía de largo. Terry Drury Racing inauguró esta inusual práctica en 1971 al desvelar la primera Supervan, la original, en el autódromo inglés de Brands Hatch. Aquella Ford se quedó con todo el mundo. Era una Transit que parecía estar digiriendo al mismísimo Hulk, con unos enormes neumáticos slick que ni siquiera sus pasos de rueda ensanchados podían albergar convenientemente. Y por supuesto que el bramar de sus escapes no era ni de lejos el del problemático Essex V4 que equipaba de serie; en sus entrañas albergaba algo infinitamente más substancioso.

supervan3Después de varios años, la radicalización de la Transit parecía haberse convertido en una tradición que pasaba de generación en generación. Y así hasta llegar a 1994, tiempo en el que aparecía nuestra protagonista, en un salto temporal importante que os hará preguntaros en por qué centrarnos solo en la Supervan 3, y no en el resto de su historial. La respuesta es fácil. A parte de que la información sobre la Supervan 1 y 2 es bastante más limitada, es aquí donde tengo que despojarme de toda objetividad y rendirme a los atributos de la número 3. Sencillamente es un fetiche, un amor platónico con el que sólo podremos soñar degustando el escaso material que nos dejó, porque aunque no lo creáis, también adoro las furgonetas. No contemporáneas, eso sí.


El personal de Ford comenzó a engendrar superfurgonetas como plataforma promocional. Lo que no se imaginaban es que aquella extravagancia imantara tal cantidad de éxito, hasta terminar por convertirse en una herencia generacional.


Lo que más me gusta es su silueta.. Las formas mucho más redondeadas que ya de por sí caracterizaban al modelo MKIII de serie, y un frontal que parece manifestarse con enormes mofletes, parece evocar a los albores del Grupo 5. Al menos esa es mi percepción personal de esta unidad. El enorme spoiler delantero, unificado con unos pasos de rueda enormes y las colosales tomas de aire laterales para suminstrar copiosamente aire fresco al motor alojado en la parte trasera, le procuran cuanto menos descendencia de super silhouette. Y hablando de motor.. Agárrate que vienen curvas.

www.speednik.com-ford-transit-mk3-supervan-3-6Cuando en 1984 fue presentada la Supervan 2, esta se había apropiado de un chasis de carreras procedente de un Ford C100 del Grupo C nada menos. Detalle que por si fuese insuficiente, se compaginaba con un motor Cosworth V8 DFV. La furgoneta no se exhibió demasiado, si bien un año después de su puesta en escena hacía aparición la Transit MKIII, y esta, presentaba demasiadas diferencias como para sostener el ego mediático de ambas. Después de tan solo un año en activo, la Supervan 2 fue a parar directamente al museo de Ford. La cuestión es que la tercera generación llegaba en un momento clave, un momento en el que la fuerte demanda de la Fórmula 1 se había traducido en equipos con las arcas repletas de dinero.

Con la MKIII ya prestando servicio en las calles, comenzaba un nuevo desarrollo en el que la carrocería evolucionaba mediante materiales compuestos. Se sustituyó el DFV por un nuevo motor Cosworth V8 HB, el último bloque que se venía utilizando en los monoplazas de Fórmula 1, como los McLaren (Ayrton Senna 1993), Benetton (Michael Schumacher 1991-1995), Lotus o Minardi. Aquel 3.5 litros declaraba una potencia de 730 cv a nada menos que 13.000 vueltas. ¿Hay algo más extravagante e innecesario que una Ford Transit traspasando la barrera de las 10.000 rpm? ¡Me encanta!


Ford no fue la única compañía que solapó el evidente cometido de una furgoneta. Renault hizo lo propio con su Espace, —ver artículo— dotándola de un motor V10 procedente del monoplaza Williams-Renault FW15C.


LogoAunque por entonces la competición nadaba en dinero, los enormes costes de mantenimiento que conllevaba el Cosworth V8 HB no eran sostenibles para un efímero capricho experimental como la Transit. Una revisión del proyecto le llevó a estrenar un nuevo propulsor V6 de aspiración natural, Cosworth ProSports LM 3000 con 260 cv. Aún así, seguía siendo un importante potencial que asimilar para una furgoneta de tracción trasera. La nueva mecánica era una versión mejorada de la que armaban los Ford Scorpio, aquellos famosos BOA que con el tiempo habían derivado de los Colonia ensamblados en Alemania. Lograba alcanzar los 100 Km/h  desde parado en solo 5 segundos y superaba los 250 Km/h. ¡Nunca antes un paquete se había entregado tan rápido!

También te puede interesar

error: Content is protected !!