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1994. El estallido entre Longhurst y Morris.

written by Héctor Jáñez 31 diciembre, 2017
1994. El estallido entre Longhurst y Morris.

El vídeo que vemos aquí hoy no es precisamente el mejor ejemplo para ser un piloto profesional, y en términos generales, difiere de lo que entendemos por deportividad y todos sus sinónimos. Pero de forma irremediable, es un vídeo emocionante cuya popularidad ha ido creciendo exponencialmente. De hecho, es muy posible que ya lo hayas visto rondar a través de las redes sociales. Se trata del famoso vídeo de los dos BMW E36 sedan, enzarzados en una lucha a gran velocidad hasta terminar empotrados contra el muro del circuito en el que compiten. De lo que sucede tras el accidente es mejor no hablar.

Al igual que en Alemania, en Australia nacieron dos campeonatos de turismos paralelos. Cuando el organismo oficial del deporte del motor australiano, —la CAMS— decidió modificar las categorías inferiores derivadas del Grupo A, surgió una división. El Grupo 3A se fraccionaba en dos clases: los turismos de clase 2, y los impulsados por motores de 5 litros. Aquello posibilitó que los organismos con motores de 2.0 litros optaran al título fuera de una parrilla dominada por los Ford y los Holden V8. Ya hemos hablado en otras ocasiones de la ATCC, (Australian Touring Car Championship) conocida a partir de 1998 como la V8 Supercars, pero en 1994 se inauguró una nueva división que constaba de 15 pilotos a bordo de superturismos de 2.0 litros. Nacía la ASTC (Australian Super Touring Championship)

Era el primer año en celebrarse el campeonato, y Tony Longhurst #25 (Benson & Hedges Racing) lideraba el campeonato por delante de su compañero de equipo Paul Morris #23 (Diet Coke), ambos pilotando un BMW 318i caja sedan e36. Desde el principio se impuso el dominio de los 318i de ambos pilotos, que se posicionaban incluso por delante de los M3 coupé. La prematura rivalidad que se respiraba, enfrentaba a los dos pilotos australianos en un lucha encarnizada por la primera plaza, si bien Longhurst daba regularmente pequeños pasos hacia el título liderando la competición, Morris siempre iba al unisono pisándole los talones en el segundo puesto de la general. En el escaso trascurso del campeonato ya venían saltando chispas, y durante la ronda 3, en el circuito de Winton, en el estado de Victoria, estalló la bomba.

4759383753_cfb35e6d06_bMorris encabezaba la carrera mientras Londhurst perseguía ansiosamente las luces traseras del Diet Coke, pero este, no tenía intenciones de regalar nada. El paragolpes trasero del E36 blanco comenzaba a sentir el acoso, hasta el punto incluso de ser golpeado en plena curva en un arrebato de impotencia de Longhurst. Se mascaba la tragedia. Al llegar a Shannon´s Straight el número 25 ataca y ambos vehículos se posicionan en paralelo, entrando en un contacto continuado que termina con la rueda delantera izquierda de Morris fuera de combate. El contacto entre ambos coches imposibilitó que Morris mantuviese el control ya que la dirección había quedado inutilizable, arrastrando consigo a Londhurts a conocer de cerca el muro.

El arrebato inmediato del australiano desembocó en una conducta muy poco deportiva que, en absoluto está justificada. No seré yo quien de la atribución de culpa a ninguno de los dos pilotos, al menos, no aquí. Juzgar vosotros mismos.

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